* Practicaba paracaidismo, lo que le ayudó a ser elegida como cosmonauta

 

* Orbitó la Tierra 48 veces en tres días

 

Su huella no sólo perdura en la historia, sino más allá de los confines terrestres. Mujer intrépida, Valentina Tereshkova se interesó por los saltos en paracaídas a temprana edad, lo que le permitió ser seleccionada como cosmonauta de la Unión Soviética y, a la postre en la primera mujer en viajar al espacio y realizar un paseo solitario alrededor de la Tierra.

Proveniente de la clase trabajadora, la cosmonauta nació en Maslennikovo, un pueblo en la región de Yasoslavi, en Rusia, el 6 de marzo de 1937. Fue la segunda hija de tres de un matrimonio formado por un conductor de tractores -quien falleció durante la Segunda Guerra Mundial- y una empleada en una fábrica textil.

Ícono de la carrera espacial, Tereshkova inició su trayectoria en los aires practicando el deporte de salto en paracaídas, para lo cual se unió a un aeroclub local en el que realizó su primer salto en 1959, cuando tenía 22 años. Esta actividad la combinaba con sus labores en una fábrica textil y sus estudios, que realizó en una escuela nocturna, pero que culminó por correspondencia.

Sus habilidades de paracaidismo llamaron la atención de los oficiales espaciales soviéticos, quienes decidieron prepararla y adherirla al programa de cosmonautas, luego de que la Unión Soviética decidió buscar mujeres para enviarlas al espacio tras una visita de una delegación espacial rusa a Estados Unidos en mayo de 1962.

El grupo ruso se fue con la “impresión errónea de que EU estaba seleccionando mujeres astronautas y que una de ellas volaría muy pronto. Para no quedar eclipsados, los soviéticos pusieron en marcha un plan para llevar no a una, sino a dos mujeres, en cápsulas de Vostok separadas (una en cada nave) a finales de 1962”. Una de las candidatas era Tereshkova, detalla la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) en su cibersitio oficial.

Cabe resaltar que” después del exitoso despegue y viaje de Yuri Gagarin, el primer ser humano en el espacio en abril de 1961, el diseñador jefe soviético Sergey Korolyov tuvo la idea de llevar a una mujer al espacio”. El pilotaje no era un requisito para las candidatas, pues la nave Vostok estaba en cierta forma automatizada, sin embargo, el paracaidismo sí era importante, debido a que en el proceso de reentrada (llegada a la Tierra), los cosmonautas eran expulsados de las cápsulas y se lanzaban en paracaídas al suelo. 400 fueron las candidatas examinadas, 40 fueron citadas en Moscú para pruebas médicas y entrevistas, entre otras. El 16 de febrero de 1962 solo cinco mujeres fueron seleccionadas, entre ellas Valentina. La selección final sobre cuál integrante del quinteto de cosmonautas femenino iría al espacio fue del ministro ruso Nikita Khrushchev.

Tereshkova justo antes de abordar su cápsula Vostok 6 (izq.); imagen televisiva de ella durante el vuelo (centro); poco después de su aterrizaje (derecha). Foto RKK Energiya, tomada de www.nasa.gov/mediacast

 

Así, Tereshkova inició su misión el 16 de junio de 1963 a bordo del Vostok 6, con lo que se convirtió en la primera mujer en volar en el espacio bajo el nombre clave de Chaika, que significa “gaviota” en ruso, detalla el cibertisio StarChild, Centro de Aprendizaje para Pequeños Astrónomos.

La cosmonauta dio 48 vueltas alrededor de la Tierra durante tres días y aterrizó con éxito en paracaídas el 19 de junio de 1963. Tras esa hazaña, fue honrada como heroína en la Unión Soviética y continuó colaborando en el programa espacial soviético y se convirtió en una personalidad destacada de su país.

Empero, no todo fue agradable en el viaje al cosmos, según se relata una nota publicada en la plataforma digital UNAM Global, pues Valentina “en todo momento tuvo náuseas. El primer día reconoció que había una instrucción mal planteada y en vez de regresarla a la Tierra, estaba programado lanzarla hacia el espacio exterior. Era un error de un General”.

La cosmonauta, quien no descansó debido a que se mantuvo pendiente de los aparatos, debió comunicarse a Tierra para rectificar sobre la instrucción de la nave. “Más tarde, el General se enteró de su error y se reconfiguraron las instrucciones para el reingreso” de la cápsula al planeta. “Esto fue un secreto por mucho tiempo” detalla la plataforma universitaria, “porque les prohibieron hablar sobre el asunto que era un ‘error inadmisible’. Después de 30 años, el general confesó su error y Valentina pudo platicar de ese asunto que la angustió durante su viaje”.

Después de su proeza, Valentina estudió ingeniería espacial, especialidad de la que se graduó en 1969 y obtuvo su doctorado en ingeniería en 1977. También participó en la Conferencia Mundial de la ONU con motivo del Año Internacional de la Mujer, realizada en México en 1975, según la información del Museo Nacional de Ciencias Naturales de España.

El grupo de cosmonautas al que perteneció Tereshkova, cuyos nombres se mantuvieron en secreto hasta 1987 y que son Tatyana Kuznetzova, Valentina Ponomaryova, Irina Solovyova y Zhanna Yorkina, fue disuelto en octubre de 1969. Valentina no volvió al espacio y ninguna de las otras integrantes de ese equipo repitió su hazaña. 

Pasarían 19 años después de ese vuelo antes de que los soviéticos lanzaran a otra mujer al espacio.

 

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