* Ofrecieron más de una veintena de temas

 

* Contaron con invitados especiales, entre ellos Daniel Gutiérrez y Belinda

 

* Diversos fanáticos llegaron con ‘outfit circense’. Hasta un Joker hizo presencia

 

Una rutilante marea roja desafió a la noche, mientras en la pista los rizos multicolor y el brillante y colorido vestuario danzaban al ritmo de los saltos y el baile. En el escenario, un grupo de trapecistas retaba a la gravedad, al tiempo que Los Caligaris, con su fusión de rock y ska, las artes circenses y hasta mariachis, llevaban al éxtasis a su audiencia en la que fue La Noche Más Feliz del Mundo.

Un cronómetro en cuenta regresiva hizo estallar a la multitud en gritos de júbilo, los cuales arreciaron apenas apareció el numeroso grupo argentino, acompañado de acróbatas, malabaristas, payasos y bailarines sobre el entarimado, convertido en una suerte de carpa de circo, en el Foro Sol.

Queda En Esta Noche fue el tema con el que arrancó el espectáculo, mientras algunos trapecistas realizaban sus suertes cerca del techo y los lanzallamas al filo del proscenio hechizaban a la audiencia. En segundos, quedó atrás el estrés de haber llegado tarde al inmueble, luego de que la línea nueve del Metro fue reportada con retrasos, según diversos usuarios en Twitter.

Entonces, Martín Pampiglione mostró un jersey de la selección argentina con la leyenda: “Yo fui el #9 que te hizo los goles”, con la que anunció Frijoles, en la cual el público le tomó por sorpresa con un coro multitudinario. La banda correspondió abriendo una enorme caja de regalo, ubicada en la pasarela del proscenio -utilizada para estar más cerca del respetable-, de la que salió un ramillete de globos, que pronto se elevaron y esparcieron por el foro, mientras el coro “¡Oe, oe, oe, oe. Caligaris, Caligaris!” retumbó en la Magdalena Mixhuca.

Foto cortesía Ocesa / Lulú Urdapilleta

 

“No se imaginan la cantidad de veces que hemos soñado con esta noche, México”, destacó Pampiglione. “Nos espera una noche larga, ¿No? ¡Bienvenidos a la noche más feliz del mundo!”, exclamó antes de proseguir con el primer popurrí de la noche, el cual incluyó Camello, La Carta y Nadie Es Perfecto, en las que el ritmo se aceleró, e invitó a la danza sin cesar allá en la pista y cimbró las gradas del inmueble con los saltos.

La banda pidió “hacer la ola” y en gradas, chicos y grandes, cumplieron el capricho y después se dejaron seducir por la música: no pararon de aplaudir y contonear la cadera, mientras mostraban orgullosos sus prendas -calcetas a rayas, mamelucos, pelucas- y maquillaje de payaso -incluido un Joker-. Las narices rojas, nada más que otro accesorio del outfit circense, pero titilante, ya se encontraban en cualquier parte de la cabeza de sus portadores-los pómulos, la barbilla, la frente, sobre el cabello-, y hasta en las muñecas, ¡menos en la nariz!

 

El grupo quiso una fotografía con sus 55 mil fans -para compartirla en “Facebook, Twitter e Instagram”-, quienes respondieron subiendo a los niños en hombros, levantándoles los brazos, o agitando las diversas figuras hechas con globos -perros, flores, martillos-, con las que también llegaron a dar la bienvenida al grupo oriundo de Córdoba, Argentina. “Nos vamos a quedar hasta las 6:30 de la mañana”, retó Pampiglione y la respuesta fue un grito ensordecedor.

Tras Voy A Volver -interpretada junto a un video con la imagen de Ximena Sariñana; un segundo medley llegó: Mis Tres A, Colectivo, No Estás; después Mejilla Izquierda -amenizada con acrobacias con un aro-, Aunque No Quiero -en el que cantó Daniel Gutiérrez, vocalista de La Gusana Ciega– y dos combos de temas seguidos: Luchamos, Alegría, Arriésgate y Cada Vez, así como Mojarrita, El Amor Nunca Pasa de Moda-en la que contaron con la compañía de la actriz y cantante argentina Natalie Pérez-, Miénteme y Añejo W.

Martin Pampiglione, vocalista de Los Caligaris. Foto cortesía Ocesa / Lulú Urdapilleta

 

Así llegó La Razónvos sos esa simple razón por la que volví a sonreír… y las miles de gargantas se unieron a las voces de Martín y Juan Carlos, que a veces eran rebasadas en volumen, mientras el confeti cubría a una atiborrada pista en su parte más cercana al escenario. Entonces, apareció Raúl Sencillez, quien antes de cantar Los Problemas, detalló que esa era “una noche histórica para Los Caligaris. Lo mejor de este año. Nunca nos habíamos imaginado tocar en el Foro Sol, por ello hemos preparado un show que dura siete horas y media”, bromeó. Ante la cálida bienvenida, exclamó: “¡Los quiero un chingo!” “¡México, México!”, respondió la audiencia dando pie a Rimas Perfectas, Un Elefante En Un Pesebre, Bolso Gris y Florentinos y Ferminas, que formaron parte del set acústico.

“¡Feliz Cumpleaños, Valentín (Scagliola, tecladista, acordeón)!”, gritó Pampiglione y un Foro Sol en el éxtasis le dedicó Las Mañanitas. “Lo bonito que tiene la música es (que te deja) conocer diferentes personas”, abundó el fundador de la agrupación, que hizo un homenaje al Rebelde del Acordeón, Celso Piña, estoy contigo aunque estés lejos de mi vida, quiero que seas felizAunque No Sea Conmigo y Olvidar.

Los Caligaris. Foto cortesía Ocesa / Lulú Urdapilleta

 

Y llegó el Mariachi 2000, maquillado de payaso, en tanto, los vocalistas cambiaron un atuendo de circo por uno de mariachi, un guiño para sus anfitriones, al igual que la pasarela que se iluminó con luces de colores verde, blanco y rojo, mientras Juan Carlos interpretaba Game Lover y Martín El Oasis; y después, junto a Izan Llunas, cantaron Échame A Mi La Culpa y cerraron ese fragmento con Loco.

A partir de ese momento, la adrenalina no paró de correr por los miles de espectadores, quienes elevaron su voz para cantar Quereme Así, La Estanciera y Juan Moto, en la que las gradas quisieron competir contra el firmamento – iluminadas con luces de celulares-, pero terminaron convirtiéndose en un mar parsimonioso, que pronto desapareció para dar paso a una explosión de energía convertida en gritos delirantes, saltos extravagantes por doquier, contorsiones sin sentido y una advertencia: “¡Tengan cuidado! ¡Tengan cuidado! porque los tenemos rodeados, No somos muchos, no somos pocos, pero estamos… Todos locos, en la que contaron con la participación de Belinda, quien salió disfrazada de payasa y que también interpretó Bella Traición.

Belinda con Los Caligaris. Foto cortesía Ocesa / Lulú Urdapilleta

 

Sin embargo, esa efervescencia se desbordó después de tan buenos momentos, tanto andar como el Quijote contra el viento, tanto miedo de vivir en la aventura, de tratar de ser feliz con mi locura y tantos Kilómetros, en la que bufandas, chamarras, suéteres, playeras y gorras fueron agitadas al aire, mientras los gritos y coros resonaban en todos los rincones del venue. La llegada de la Batucada ayudó a mantener el clímax, al que prosiguió el último medley de la noche en la que aparecieron Tyson, A Vos y El Secreto, que dejó lista la pista para Que Corran todos los demás, nosotros vamos caminando. Para llegar no hay que correr tan sólo hay que seguir andando. Empero, mientras los trapecistas volvían a desafiar a la gravedad y el confeti volaba por el inmueble, los asistentes que se ubicaban en las gradas corrían hacia la salida para alcanzar el último tren del metro.

 

Foto cortesía Ocesa / Lulú Urdapilleta

 

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#LaNocheMasFelizDelMundo

Posted by Los Caligaris on Sunday, November 10, 2019

 

 

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